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Zule Guerra: Para mi el jazz es libertad

Por: Maylin Guerrero
Fecha: 2014.11.28
Fuente: Cuba Contemporánea

En su vida el principio del jazz fue aquella canción de Billie Holiday: Sophisticated lady. Fue lo primero que Zule Guerra escuchó de este género musical. They say into your early life romance came/ And this heart of yours burned a flame/ A flame that flickered one day and died away/ Then, with disillusion deep in your eyes/ You learned that fools in love soon grow wise... Un tema devenido pieza clave en su propio repertorio, una especie de homenaje a la inigualable cantante estadounidense de jazz, que la cautivó de una vez y para siempre por su gran capacidad interpretativa, su dominio del swing jazz y la adecuación de sus cualidades vocales al contenido de la canción.
“Como cantante para mí la dama de honor es Billie Holiday. Es la principal influencia en mi obra, y en la de muchas cantantes contemporáneas. Ella significa lo más grande”, asegura a Cuba Contemporánea esta jazzista de 26 años, que junto a su agrupación Blues de Habana ya irradia luz dentro del circuito del jazz cubano.
Con la pasión de quienes comienzan a explorar nuevos caminos y han encontrado en ellos la savia necesaria para vivir, Zule no deja de mencionar otros referentes nacionales y extranjeros en los que se ha apoyado para desarrollar su trabajo. 
“Ella Fitzgerald, porque dentro de mi modo de cantar utilizo el scat como técnica de improvisación, y en esta Ella era la maestra, y Sarah Vaughan. De las cantantes contemporáneas observo y disfruto de Gretchen Parlato y Esperanza Spalding. De las cantantes de época están nombres como los de Dinah Washington y Etta James. También es muy importante para mí, como cantante, escuchar la música de instrumentistas. Me gusta la obra de Herbie Hancock y de Duke Ellington, de quien tengo el repertorio lleno de canciones porque me encanta. No puedo dejar de referirme, por supuesto, a la influencia de la música cubana, especialmente de Elena Burke, la música tradicional, boleros, feeling, la música popular bailable…Y de la latina, en mi obra es muy evidente la música brasileña. La cantante Elis Regina, por ejemplo, influyó mucho en mí, además de otros como Tom Jobim...”.
Sin embargo, Zule Guerra insiste: la dama de honor es Billie Holiday. I see you now/ Smoking, drinking, never thinking of tomorrow, nonchalant/ Diamonds shining, dancing, dining with some man in a restaurant/ Is that all you really want?/ No, sophisticated lady/ I know, you miss the love you lost long ago/ And when nobody is nigh you cry.

BIOQUÍMICA DEL JAZZ: ESTUDIOS SIN TERMINAR

Zuleimi Guerra Montané pudiera ahora mismo estar trabajando como bioquímica en el Instituto Nacional de Nutrición, pero luego de cumplir su servicio social en esa institución prefirió estudiar las sustancias presentes en un organismo tan vivo como el jazz y las reacciones químicas en las que se basan los procesos vitales de este género musical. Siempre lo supo, desde niña, cuando unos padres dedicados a las ciencias la apoyaban en todo lo que tenía que ver con música, teatro y baile.
Quizás la herencia artística le vino de su tía Isabelita Montané, quien consagrada a la trova tradicional recoge en su repertorio temas de la cantante, compositora y guitarrista cubana María Teresa Vera. Lo cierto es que esta talentosa cantante de jazz, con estudios de piano básico en la escuela Caturla, preuniversitarios en la vocacional de ciencias exactas Vladimir Ilich Lenin y universitarios en Bioquímica, estuvo siempre muy vinculada a la música. 
“Poco a poco se fue haciendo más en serio. Ingresé a la Asociación Hermanos Saíz con un proyecto de guitarra y voz, muy vinculado al jazz, y con él nos fuimos presentando en la UNEAC, en peñas, como invitada de varios artistas y en otros espacios. Al terminar la carrera trabajé como solista, y también en agrupaciones de música popular y tradicional. Formé parte de Las Canelas, que tiene además un formato más pequeño dedicado solamente a hacer jazz, y estuve insertada en otro grupo con Alexey “el tipo este”, director de Obsesión, que mezclaba hip hop con jazz. Cuando decidí dedicarme a la música ingresé como vocalista al catálogo de la empresa Antonio María Romeu, ya que también he realizado estudios de canto, y fue entonces cuando vislumbré con mayor intensidad cuánto me faltaba por hacer en el mundo de la música, especialmente en el jazz, el género que me apasiona y con el que más vínculos he tenido”, relata.
Y aunque dejó atrás la bioquímica, asegura que “tener una carrera universitaria me ha dado una forma de pensar más amplia. Como directora de agrupación, me permite organizar mejor el trabajo, analizarlo no solamente desde las posibilidades musicales sino también económicas, porque en definitiva te estás insertando en el negocio de la música, y hay que desprenderse un poco de la pasión que nos desborda y saber cómo vender tu trabajo sin caer en el desarreglo musical, en hacer cualquier cosa”.

LOS CAMINOS DEL JAZZ, ZULE GUERRA Y BLUES DE HABANA

Las últimas novedades en la biografía musical de Zule Guerra denotan que es una joven emprendedora y audaz.
Al trabajo como líder de la agrupación Blues de Habana, que creó a finales de 2011, y a su presencia en festivales como el Jazz Plaza, de Oralidad Afroamericana Afropalabra 2014 y Havana Cultura Mix, y en otros eventos y espacios como solista y acompañada de su banda, se suma la obtención de un premio JoJazz en 2013 por su interpretación en el concurso de jóvenes jazzistas de Cuba. Son resultados que le auguran un camino prometedor dentro del circuito jazzístico cubano.
“También fui invitada por la maestra Argelia Fragoso a participar en el Encuentro de Voces Populares 2014, lo cual resultó un honor para mí. Significó mucho que me hayan insertado como cantante de jazz y permitido interpretar los temas que escogieron con arreglos jazzísticos, a cargo del maestro Guillermo Fragoso, dirección musical del evento”.
¿Te podrías definir entonces como una cantante de jazz? 
-Dentro del jazz se puede abarcar cualquier género, incluso hasta una conga. Todo se puede abarcar porque es una música muy libre que te da la capacidad de improvisar. Para mí el jazz es libertad, creatividad, no tiene un marco estrecho. Cualquier cosa que se te ocurra en cuanto a arreglos y composición puede ser incorporada ahí. Cuando abordas cualquier género, y empiezas a crear y a improvisar a partir de una línea melódica, ya estás insertada dentro del jazz. Entonces, dentro de este género yo hablo más bien de NuJazz, que es precisamente la mezcla de varios ritmos como el blues, el funk, el rhythm and blues, la música brasileña, la electrónica… Todo eso, con elementos jazzísticos, conforma el trabajo que realizo con mi agrupación, donde la voz, que es a lo que me dedico, resulta parte esencial. Entonces pudiera decirse más bien que soy una cantante de NuJazz. 

¿Y a qué crees que se deban los resultados obtenidos en tan breve tiempo?


-Todo es fruto del esfuerzo y el trabajo que hemos hecho, no solamente yo, sino mi equipo de trabajo. De mi representante Pablo Marrero, quien me ha ayudado mucho en el tema de la producción, y de los músicos buenísimos con los que estoy trabajando. Llevamos ya alrededor de medio año haciendo un trabajo serio, con un repertorio bien escogido. Tengo a Ronald Rivero en el piano y en la dirección musical, me apoya en los arreglos que voy incorporando al repertorio de la agrupación y a mi música, porque también soy compositora. Pedro Aguilar se encarga del bajo, Humberto Quijano está en el drums, y en el saxo Víctor Benítez, que también aporta en arreglos.
O sea, tengo un elenco que me apoya muchísimo en un trabajo del cual ya se está viendo el resultado.
Soy muy afortunada, además, por la suerte que he tenido y la ayuda que me han brindado personas interesadas en mi obra. Te hablo de Alexey “el tipo este”, que me influenció en la parte más underground; de Bobby Carcassés, quien es el maestro de todos nosotros y me ha ayudado muchísimo, y Yasek Manzano, que con su modo de ver la música y su influencia de la Julliard siempre me ha apoyado y aconsejado en cuanto a la forma de interpretar, de componer… Ellos fueron la primera ayuda que tuve en algún momento.
También el hecho de ser una cantante cubana de jazz, respaldada por su agrupación, con un repertorio propio, es algo que llama la atención, y que no se veía hace tiempo. Hay muchas cantantes insertadas dentro del jazz, pero el hecho de estar con una banda que las respalde, que haga su repertorio en función de esta cantante, que utilice la voz para cantar, improvisar y como instrumento, que la inserte dentro de los bloques, de los arreglos, que incluso a veces no está la letra presente pero sí la voz llevando la línea melódica, pienso que es algo novedoso, que atrae, y por eso también es el resultado. Que piensen en ti para conformar la programación del Jazz Plaza, como cantante de jazz que tiene su propia agrupación, es lo máximo, y yo solo tengo 26 años. Me falta mucho trabajo, muchas cosas por hacer.

¿Como la grabación de un disco, por ejemplo?

-Una de las cosas que le faltaba a Zule Guerra y Blues de Habana era tener un concierto en un teatro donde pudiéramos mostrar nuestro repertorio. Lo hicimos el pasado 15 de octubre en el Museo Nacional de Bellas Artes, en el marco del festival Ellas Crean, ya que tuvimos la gracia de que la embajada de España nos acogiera dentro del evento y nos apoyara como patrocinador. De ese concierto sacamos un CD-DVD, grabado en vivo, que vendría siendo nuestra primera producción discográfica, y que titulamos Blues de Habana. Y como este concierto lo dedicamos a la presencia de la mujer en el jazz y a la lucha contra la violencia de género, incluimos en él temas de mi autoría y de las principales cantantes que han influido en mí: Billie Holiday, Elis Regina, Elena Burke y, como compositora, Marta Valdés, con arreglos que abarcan todo el marco contemporáneo, de compases irregulares, y con invitados muy especiales como Bobby, Yasek Manzano y Alexey “el tipo este”.
Esto es lo que se puede encontrar en el fonograma Blues de Habana, que de momento ha quedado en producción independiente. Ahora estamos en la fase de posproducción, mezcla, masterización, y en la parte audiovisual la edición del DVD que incorporará un making of del concierto. Nuestro interés es sacarlo adelante, licenciarlo con alguna disquera que se interese en el producto. En función de eso estamos, y esperamos acertar con alguna porque es una propuesta novedosa, con sonoridades y recursos atractivos.
También estamos grabando de forma independiente temas que no están dentro del disco del concierto, pero que no quiero que se me queden fuera. Nadie sabe qué pueda suceder con ellos.

Más allá del trabajo que desarrollas como líder de Blues de Habana, ¿a qué otros proyectos dedicas tu tiempo?

-Ahora mismo lo más importante para mí es sacar adelante mi proyecto Zule Guerra y Blues de Habana, pero además estoy trabajando con el trompetista Yasek Manzano en algunos proyectos que tiene con su formato. Igualmente he realizado varias presentaciones con un proyecto de jazz fusión que se llama Real Proyect, integrado por Jorge Luis en el piano, Hermidas en el bajo y Ruly Herrera en la batería.
También formo parte de dos proyectos de música electrónica: uno junto con el DJ Wichy de Vedado, y otro con el DJ Raphox, que trabaja el scratch, y con quien estoy haciendo un repertorio ya específico dentro del jazz.
Es un trabajo que me tiene ilusionada porque lo que queremos es recuperar estándares que han sido muy famosos, muy conocidos: temas de jazz, de la música cubana, de la brasileña… y hacerles una versión electrónica. Es algo más comercial y vendible pero sin dejar de ser un hecho novedoso, creativo, interesante.

¿Qué otros caminos te faltan por explorar?
 
 -Pienso que nos falta una gira nacional y un festival internacional, que nos va a abrir muchas puertas y brindar otras oportunidades de trabajo, además de que nos permitirá saber de primera mano lo que está sucediendo hoy en el mundo en materia de música, de jazz, los principales grupos, la música que más está funcionando en el mercado…
Deseo explorar otros formatos, y sobre todo quiero hacer mi trabajo, destacar no solo como cantante, sino también como compositora, arreglista, independientemente de que tengo mi director musical, porque yo no soy graduada ni de piano ni del ISA, como debe ser. Sobre todo quiero ir ganando en conocimientos, y como cantante quiero explorar más las posibilidades de la voz. Independientemente de que mi trabajo se basa en usar la voz como instrumento, sé que hay más cosas y quiero averiguarlas y hacerlas.

….AND THIS HEART OF YOURS BURNED A FLAME

Zule Guerra no pretende ser Billie Holiday. Ni ahogar su música en alcohol y drogas como la inigualable Lady Day. Solo se inspira en el modo en que esa dama del jazz transmitía a sus canciones la intensidad de una vida turbulenta y maltrecha, el compromiso emocional que para ella significaba cada presentación. “Yo he vivido canciones como esa", decía la Holiday, tratando de explicar el efecto dramático que incorporaba a sus interpretaciones.
“Mis canciones son mis experiencias personales”, dice Zule Guerra, y también parece soltar la vida en cada tema que canta, porque la pasión es un sentimiento inevitable cuando se trata del jazz. “Nadie me enseñó cómo tener bomba, solo la técnica, porque cuando se canta desde el corazón, como Billie, sale bien”, afirma.
Y es cierto. No hay más que verla en el escenario, cantando en solitario, o acompañada por su agrupación Blues de Habana. En cualquiera de los casos resultará fácil descifrar el amor que siente Zule Guerra por su trabajo. Para quienes aún no lo han hecho, y desean disfrutar de nuevas sonoridades en el panorama del jazz cubano, la cita pudiera ser en el espacio Jazz in Color, el cuarto miércoles de cada mes, a las cinco de la tarde, en los Jardines del Teatro Mella, otro de los refugios que han encontrado el género y uno de sus más jóvenes exponentes.


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